1. Explique el papel específico de la proteína fosfolambano en la regulación de la contracción cardíaca y cómo su disfunción contribuye a la insuficiencia cardíaca.
Fosfolambano regula la captación de calcio en el retículo sarcoplásmico inhibiendo la SERCA (Ca-ATPasa). Su disfunción puede reducir la recaptación de calcio, afectando la contracción y relajación cardíaca, contribuyendo a la insuficiencia cardíaca.
Las células marcapasos tienen una fase 4 de despolarización lenta por la corriente “If”. Las células del miocardio ventricular tienen una fase 0 rápida por entrada de Na+, fase 2 de meseta por entrada de Ca2+ y fase 3 de repolarización por salida de K+.
La hipertrofia ventricular izquierda aumenta la demanda de oxígeno y reduce el flujo coronario subendocárdico debido a la compresión de los vasos durante la sístole, predisponiendo a la isquemia subendocárdica.
La disfunción de los canales de calcio tipo L altera la fase 2 del potencial de acción (meseta), lo que puede causar acortamiento o prolongación del potencial, predisponiendo a arritmias cardíacas.
Los mediadores inflamatorios como las citoquinas promueven la expansión de la necrosis miocárdica al aumentar el daño tisular y la apoptosis en áreas adyacentes, contribuyendo al remodelado ventricular.
La elevación del ST refleja isquemia transmural, que involucra toda la pared del miocardio. La isquemia subendocárdica causa una depresión del ST debido a la repolarización anormal de las capas internas del miocardio.
Las mutaciones en los canales de sodio aceleran la conducción a través de vías accesorias, lo que causa un circuito de reentrada, como en el síndrome de Wolff-Parkinson-White, que genera taquicardia supraventricular.
La fracción de eyección puede ser normal en pacientes con disfunción diastólica severa. La presión de llenado elevada causa congestión pulmonar y deterioro progresivo de la función cardíaca.
La inhibición de la Na+/K+ ATPasa por digoxina aumenta el calcio intracelular, mejorando la contractilidad. Sin embargo, un exceso de calcio intracelular puede causar arritmias por sobrecarga de calcio en el retículo sarcoplásmico.
El fenómeno de reentrada es la recirculación de impulsos en un circuito anormal. Los bloqueadores de canales de potasio prolongan la repolarización y el período refractario, interrumpiendo la reentrada.
En acidosis metabólica, el riñón aumenta la reabsorción de bicarbonato en el túbulo proximal y la excreción de protones en el túbulo distal, lo que ayuda a corregir el pH sanguíneo.
En el síndrome de Gitelman, la mutación del NCC reduce la reabsorción de sodio en el túbulo distal, lo que causa hipovolemia compensatoria, activación del SRAA e hipertensión. La hipocalciuria es causada por el aumento de la reabsorción de calcio.
En la hipertensión renovascular, la estenosis de la arteria renal reduce la perfusión renal, activando el SRAA, lo que aumenta la vasoconstricción y la retención de sodio, provocando hipertensión secundaria.
Los diuréticos de asa inhiben el cotransportador Na+/K+/2Cl- en el asa de Henle, lo que disminuye la reabsorción de sodio y cloro. Esto aumenta la excreción de calcio, causando hipocalcemia.
En la insuficiencia renal aguda prerrenal, la hipoperfusión renal activa el SRAA, lo que aumenta la reabsorción de sodio y agua para mantener la volemia. Sin embargo, si la hipoperfusión persiste, puede evolucionar a insuficiencia renal intrínseca.
La secreción de renina aumenta en respuesta a la baja perfusión renal detectada por las células yuxtaglomerulares. También es estimulada por la activación simpática a través de receptores beta-1.
La aldosterona aumenta la reabsorción de sodio en el túbulo distal y colector, y la excreción de potasio. Esto regula el volumen extracelular y la presión arterial, mientras mantiene la homeostasis del potasio.
El intercambiador Na+/H+ en el túbulo proximal permite la secreción de protones y la reabsorción de bicarbonato, lo que ayuda a mantener el equilibrio ácido-base mediante la regulación del pH plasmático.
En el síndrome nefrótico, la pérdida masiva de proteínas a través de la orina causa hipoproteinemia, lo que conduce a edema, hiponatremia dilucional, hiperlipidemia e hipercoagulabilidad.
La acetazolamida inhibe la anhidrasa carbónica, reduciendo la producción de humor acuoso y disminuyendo la presión intraocular. Además, provoca una acidosis metabólica leve al reducir la reabsorción de bicarbonato en los túbulos renales.
La autorregulación cerebral mantiene un flujo sanguíneo constante a pesar de los cambios en la presión arterial. Esto protege al cerebro de la isquemia en condiciones de hipotensión y de la hiperperfusión en la hipertensión.
La hipercapnia provoca vasodilatación cerebral, lo que aumenta el flujo sanguíneo para ayudar a eliminar el exceso de CO2 y mantener el pH cerebral adecuado.
La hipertensión intracraneal se produce cuando el volumen dentro del cráneo aumenta (por ejemplo, edema, hemorragia), lo que eleva la presión intracraneal, comprometiendo el flujo sanguíneo cerebral y provocando disfunción neuronal y herniación cerebral en casos graves.
La hipoxia reduce la producción de ATP en el cerebro, lo que interfiere con el funcionamiento neuronal. Como compensación, se aumenta el flujo sanguíneo cerebral y la captación de glucosa para mejorar la oxigenación y el metabolismo.