rta correcta 1
La presencia de taquicardia, rubor y edemas en miembros inferiores haría pensar en un fármaco vasodilatador. De las opciones que nos plantean, habría que pensar en la nifedipina y en la hidralacina. No obstante, dado que se trata de un tratamiento crónico, es mucho más probable el uso de nifedipina antes que hidralacina. Por otra parte, las alteraciones del potasio y del calcio orientan a nifedipina más que a hidralacina.
Respuesta correcta: 4
COMENTARIO: Recuerda que la hipertensión arterial es un importante factor de riesgo de enfermedad coronaria, aunque el aumento del riesgo que produce es superior sobre la enfermedad cerebrovascular.La HTA secundaria es más frecuente en pacientes menores de 30 y mayores de 50. En mayores de 50, la principal causa de HTA vasculorrenal es la aterosclerótica.
El tratamiento debe iniciarse con modificaciones del estilo de vida. El tratamiento farmacológico de elección se basa en el uso de betabloqueantes, diureticos, IECAs, ARA-II… generalmente de forma combinada
Rta 3
Recuerda q el ejercicio isovulumetrico o anaerobio, aumenta la TA produciendo vasoconstricción, mientras q el ejercicio aerobico produce una vasodilatación y un aumento muy leve de la TA durante el ejercicio, siendo este el recomendado para bajar de peso mas HTA.
La obesidad troncular reviste un mayor riesgo cardiovascular que la de tipo glúteo- femoral (que es la más frecuente en el sexo femenino).
La respuesta errónea es la 3, puesto que el ejercicio que debemos recomendar es el de tipo aeróbico. Los ejercicios isométricos, como el levantamiento de pesas, puede contribuir a un aumento de la presión arterial, siendo contraproducente.
Respuesta correcta: 2
COMENTARIO: El caso que nos plantean podemos definirlo como una urgencia hipertensiva. Utilizamos este término porque no es necesario normalizar la presión arterial de forma inmediata, sino que podemos permitirnos un margen de 24 horas. Si hubiese repercusión orgánica severa en el momento de la crisis, se trataría de una “emergencia hipertensiva”, y el tratamiento debería ser más enérgico.
En las urgencias hipertensivas el tratamiento debe ir enfocado a disminuir las cifras de presión arterial en las siguientes 24 horas, sin que sea necesario el ingreso hospitalario. El tratamiento inicial se hace con fármacos por vía oral, como el captopril (sublingual, quizá sea el tratamiento de elección), la furosemida o el amlodipino. Se debe evitar el uso de nifedipino de acción rápida ya que puede producir hipotensión brusca y desencadenamiento de isquemia miocárdica.
La emergencia hipertensiva se define por la presencia de signos debidos a afectación de los órganos diana (encefalopatía hipertensiva, isquemia o insuficiencia cardíaca, insuficiencia renal). Es necesario el tratamiento inmediato del paciente en una unidad de cuidados intensivos con fármacos intravenosos. Sin embargo, no se recomienda realizar un descenso demasiado brusco de las cifras de presión arterial. El nitroprusiato, la nitroglicerina, la furosemida, el urapidil y el labetalol son fármacos muy útiles en este contexto.
Respuesta correcta: 4
COMENTARIO: Aunque no lo parezca, esta pregunta es de Inmunología. La citometría de flujo permite distinguir las células por sus marcadores de membrana y por tanto separar los CD4 de los CD8. Este concepto ya ha sido preguntado en el MIR: interesa que lo retengas.
Respuesta correcta: 2
Comentario: Este caso clínico corresponde a una paciente hipertensa con alguna complicación orgánica, como las que nos describen en el fondo de ojo. Sin embargo, no parece tener afectación cardíaca ni renal, dados los datos que nos presentan. En principio, podría ser tratada con una amplia gama de antihipertensivos, pero además nos mencionan otro detalle: esta paciente padece migrañas. Por lo tanto, idóneamente, podríamos administrar un fármaco que, a la vez, sea beneficioso para la hipertensión y para su problema neurológico. La mejor opción, teniendo en cuenta este detalle, serían los betabloqueantes.
Como sabes, los antagonistas del calcio también podrían emplearse en el tratamiento de la migraña, pero son menos empleados que los betabloqueantes. Por otra parte, en la hipertensión arterial, los betabloqueantes prolongan la supervivencia, aspecto que no se ha demostrado con los calcioantagonistas.