El pulso.
El pulso es la unidad métrica sobre la cual se estructura el sonido. Se mide matemáticamente.
El acento.
El acento es más sinónimo de apoyo que de fuerza. Se había hablado de partes fuertes y débiles del compás, pero es mejor hablar de elevación y reposo, tensión y distensión.
Las figuras.
Son signos que representan la duración de los sonidos. Entre las figuras más largas y breves, existe una relación matemática, ya que cada una vale el doble de la siguiente y la mitad de la anterior.
Partes de una figura.
Colocación de las figuras.
Esto se hace para facilitar la lectura musical.
Los silencios.
Son signos que al igual que las figuras, tienen duración, pero en cambio estos no tienen sonido.
Signos de prolongación.
Compás.
Es la división del tiempo musical en partes iguales. Es la unidad que existe entre cada apoyo rítmico.
El compás simple es aquel que tiene como a numerador los números 2, 3 y 4, que nos indican el número de tiempos y de figuras que entran en el compás, cogiendo como a referencia la figura negra. Se conocen como a compases de subdivisión binaria porque cada tiempo se puede dividir en 2 partes iguales o mitades.
El denominador indica qué figuras entran en cada tiempo, cogiendo siempre una redonda y dividiéndola entre el número del denominador. Esos números pueden ser 2, 4, 8 y 16.
Tipos de compases.
Tempo
Es la velocidad con la que se interpreta una obra musical. Para conocer realmente la velocidad a la que se desarrolla una obra musical es necesario descubrir la pulsación o pulso.
Aires de compás.
Son términos italianos que indican la velocidad con la que se interpreta el compás de una obra.